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Lunes 04/03/2024  

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Finito y Keroseno: "Estamos siendo pioneros de una generación explosiva"

Como Epi y Blas, estos hermanos de Ronda no son nada el uno sin el otro. Han acaparado las miradas de toda España durante su participación en El Conquistador

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  • Finito y Keroseno, durante una sesión de fotos. -
  • "En El Conquistador, Keroseno iba a lo mental y Finito a lo físico"
  • "Nuestro equipo quería quitarnos de en medio lo más rápido posible"
  • A Finito le gustaría llevar la historia del suicidio de su madre al cine

Son los hermanos de moda en España. Mario y Pao, Finito y Keroseno. Dos rondeños que se dieron a conocer rompiendo tabúes al hablar abiertamente del suicidio de su madre y dándole importancia a la salud mental. Su paso por el reality 'El Conquistador' no ha dejado indiferente a nadie. O los amas o los odias, con ellos no hay término medio. 

Sinceridad, ambición y mala leche son algunas de las sensaciones que han dejado estos dos jóvenes en un servidor durante la media hora larga que pasamos hablando. Si tienes la piel fina, o te molestan las lenguas sin pelos, no sigas leyendo.

-Pregunta: ¿Por dónde paráis ahora mismo?

Finito: Pues ahora mismo estamos entre España y Escocia. Nos vinimos a Escocia hace unos años, pero como las oportunidades están surgiendo en España, tenemos que adaptarnos a lo que va viniendo y vamos por temporada. Una temporada estamos más por allí, otras más por aquí, pero sí, desde siempre yo creo que eso ha sido algo que nos han inculcado nuestros padres. Cuando nosotros nacemos nos mudamos a Benidorm por el trabajo de mi padre y luego nos tuvimos que volver a Ronda, entonces lo que recordamos de nuestra infancia nunca es en un sitio exacto, siempre es moviéndonos mucho y creo que al final esa necesidad se acaba reflejando también cuando ya eres adulto, siempre queremos crear nuevos hogares.

-Entiendo entonces que tenéis público de tanto hispanohablante como angloparlante, ¿no?

Keroseno: Cuando hemos estado en Escocia, hemos tenido la suerte de caer en gracia. También tiene que ver que somos personas que nos movemos mucho en el mundo del arte. Nos gusta conocer gente que se dedique a lo mismo y tuvimos también en Escocia la oportunidad de participar en el canal más grande de música urbana del país, eso también nos dio una gran visibilidad aquí y al final la gente de España nos abrió su casa, nos recibieron con los brazos abiertos. En Escocia tienen ellos como muy presente el hecho de que también provienen de la Península Ibérica, por lo que existe un vínculo muy bonito.

-¿Qué crees vosotros que habéis aportado a todo este género urbano, a este nuevo formato que se está expandiendo cada vez más?

K: Algo bastante fresco a lo que la gente no estaba acostumbrada. Los escoceses tiene mucha estima a la multiculturalidad, por lo que considero que nos han valorado mucho. También en España, donde cada vez se está haciendo más eco de quiénes son Finito y Keroseno.

F: Yo creo que estamos siendo pioneros de una generación que viene con una forma de expresarse tan explosiva que no se había visto antes nunca. Es verdad que nos comparan mucho algunas personas con la nueva generación de los morancos, con algo nuevo que viene de ese origen, pero la verdad que yo creo que Finito y Keroseno son dos figura muy revolucionarias; por eso también, allá donde vamos, explosionamos de una manera que se puede ver reflejada. A veces, hay personas que no lo entienden hasta que no pasa un cierto tiempo. Los primeros comentarios cuando nosotros empezamos a hacer lo que hacemos eran de gente enfadada. Posteriormente, comenzaron a valorarlo. Entiendo que al principio seamos chocantes por nuestra actitud y mensajes. Hay que procesarnos poco a poco.

-¿A la gente le cuesta entender que podáis hablar, por ejemplo, del suicidio de vuestra madre, de una forma tan abierta, sin tapujos?

K: Nuestra forma de emitir los mensajes no son las más aceptadas o las más políticamente correctas, pero es que tampoco hemos querido nunca serlo. Puede que esa forma de emitir nuestro mensaje haya sido la que nos ha llevado a hacer un antes y un después en el panorama artístico. Al final, nuestro objetivo siempre ha sido que la gente, de una forma u otra, hable del tema que queremos nosotros, que es darle visibilidad al suicidio y que la voz de nuestra madre siga elevándose. Y creo que lo hemos conseguido.

-Hablemos ya de 'El Conquistador'. ¿Cómo se origina la oportunidad de ir a este concurso?

F: Nos surge estando en Latinoamérica, haciendo unas actuaciones por allí, con las que estuvimos casi dos meses. Para nosotros siempre ha sido una ilusión y un sueño poder vivir una oportunidad de un reality de supervivencia, que es algo tan único y tan difícil de vivir. En cuanto llegó la oportunidad pensamos "del tirón".

-¿Cómo os planteáis vuestra estancia?

F: Yo sabía que íbamos a dar el máximo para durar todo el tiempo posible. Keroseno iba a ir más a lo mental y a desestabilizar a la gente. Yo, cada vez que me tocaba hacer una prueba, daba el máximo. Siempre he entrenado y ha estado un poco más en forma, por eso tomamos esa decisión.

-¿Es decir, que había una estrategia detrás?

F: Sí, más que estrategia, yo creo que ha sido seguir el rol de vida que siempre hemos seguido. Yo siempre he sido el que se ha peleado con otros porque han insultado a mi hermano, el que se ha puesto en esa parte como más física, más agresiva, más defensiva, para que luego que mi hermano sea libre de decir y hacer lo que quiera.

K: Aparte de todo esto, yo tenía claro que si yo voy a un reality,voy a un reality para dejarme la piel y para tirarme al barro de todas, yo no voy a un reality para darle abrazos a todo el mundo y que eso sea un campamento de verano. Fui a El Conquistador a decir las cosas como son y como las pienso. Claro, cuando vivimos en un mundo de hipócritas, pues no puedes quedar bien con todo el mundo. Además, contaba con la confianza de tener a Finito detrás, porque sin él no hubiese durado ni dos telediarios.

-La realidad es que la mayoría de palos van a ti (Keroseno). Más de una vez se han visto situaciones de compañeros invitando a Finito a no seguir tu línea; sin embargo, vosotros simpre habéis cerrado filas juntos.

F: Sí, totalmente. Desde fuera se ve totalmente diferente, pero en esos comentarios había mucha hipocresía. Ellos lo que querían era quitarnos a nosotros de ahí lo antes posible, porque desde el primer momento ya se veía. Como a nosotros nos presentan como artistas, gente de redes sociales, gente famosa, pues eso le da coraje desde el primer día y ya nos miraban cada comentario que decíamos, o era que estábamos haciendo un papel, o era que queríamos ser graciosos... Todo lo contrario. A veces, lo que hemos hecho es quedar como el culo. Yo le he llegado a pegar una patada a un tío. Allí he sacado tanto lo mejor como lo peor de mí.

-¿Hay algo que esté guionizado?

F: Nada. Es casi como un documental. Es que, por no hacerte caso, a veces no te mandaban ni al médico, para que tú realmente sufrieras y sacaran lo peor de ti. En momentos en que quizás sí te hacía falta una atención médica, preferían que no. Obviamente no te iban a dejar morir, pero sí te dejaban varios días con algún dolor, porque sabía que cuando vinieras luego ya estarías explotado e ibas a sacar una versión de ti súper extrema. 

K: Por supuesto que nada está guionizado, pero sí es cierto que cada concursante tiene la decisión ya tomada de, cuándo ve aparecer la cámara, ser realmente como es o simplemente mostrar la cara que ellos quieren mostrar. Desde el principio, mi hermano y yo teníamos claro que íbamos a ser como somos y punto. Para mí la cámara era el momento de desahogo, por eso muchas veces se me ve cabreado. Desde el grupo se nos tuvo en todo momento como los frikis y no se nos valoró. Eso pasó hasta que vieron que Finito tiraba más que casi nadie del grupo físicamente y que yo hilaba más de tres palabras en una frase con sentido, a diferencia de lo que pensaban al principio. 

-Pensaban quizá que no os lo tomabais en serio.

F: Es así, y yo allí cachondeo, poco. Ha habido momentos en los que se me ha visto. Yo cachondeo en mis cosas, en mis teatros y en mis actuaciones, en mi música, pues sí, pero allí es que me ha faltado más de una vez pegar un guantazo a alguien. 

-Si pudierais echar marcha atrás, ¿cambiariais alguna cosa de vuestra participación en el programa?

F: Por ejemplo, cuando vi que le pegué una patada al chaval, me arrepentí, aunque en el momento no lo piensas. Eso yo no lo volvería a hacer, no le volvería a pegar una patada a nadie en la televisión, pero por lo demás creo que ha sido todo muy natural y muy como somos. Y al que no le guste, pues que cambie de canal.

K: Es que al final nosotros hemos estado en todos momentos defendiendo lo que pensábamos que era justo. A lo mejor para llegar más lejos en el programa me hubiese valido meterme la lengua donde me cupiese, pero entonces no sería Keroseno. Sinceramente, no cambiaría nada, porque prefiero que uno de mis actos tenga sus consecuencia a dejar de ser yo mismo.

-¿Qué te pasó con las manos, Finito?

F: Me las quemé enteras en el tercer programa. En el primer desafío al que fui, con los nervios de querer subir antes que nadie la cuerda, hubo un momento en el que estaba arriba y me dejé caer picado. Agarré la cuerda de nuevo y me hice una quemadura en la mano bastante fea, que ya arrastré durante todo el programa. Se me ponía verde, me entraban bichos... No podía hacer casi nada, ni atarme los zapatos, ni coger la ropa, lo tenía que hacer todo mi hermano por mí. Mi impaciencia me pasó factura. El querer bajar antes que nadie. Eso fue jodido.

-En cuanto al entorno, ¿qué es lo que peor llevabais?

F: Nos sorprendimos mucho, hasta nosotros mismos, porque llegaba el momento de acostarnos y éramos los primeros que lo conseguíamos. Es cierto que ves bichos gigantes, dormir en el barro es chungo, pero es que no sé cómo lo hacíamos, que dormíamos. 

K: Yo tuve que hacer un trabajo mental muy grande, que fue lo que me estuvo acompañando durante toda la aventura. Me salí de mí propia mente y me hice a la idea de que estaba viviendo en una realidad paralela, porque sino, de lo que yo realmente hubiera tenido ganas desde el primer día es de llorar. Obviamente me podía esperarla situación, pero es que cuando estás allí, y ves que te tienes que acostar encima de 400.000 troncos llenos de barro, que te llega el barro a la cintura... pues tú dices, joder, me gustaría estar en otra situación y que esto no fuese real, pero realmente lo que te queda son pasar las horas y ya está, porque lo que queríamos era seguir viviendo la aventura y disfrutar de cada segundo.

-¿Había mucha diferencia entre el campamento Rico y el Infernal?

F: Sí, sobre todo el hecho de que teníamos en el Rico agua ilimitada. También podías darte un agua en la playa; en el Infernal no había agua. Aunque, eso sí, lo peor era la entrada al Infernal. Solo de pensar que tenía que entrar y volver a salir de ahí, cada dos por tres, con ese camino que había, tan largo, lleno de troncos y barro.. Eso era horrible.

K: Mucho peor el camino que la estancia, sin duda. Podías perder hasta zapatos, podías perder ropa, lo que se quedara por ahí en el barro y eso ya no se te reponía.

-Pese a todos estos problemas que me estáis comentando, si os llamaran ahora y os dijesen de volver mañana, ¿volveriais? 

F: Por supuesto. Es algo que se echa de menos cuando lo estás viendo ahora por la tele, la estás disfrutando. A nosotros nos está encantando el verlo y sin duda regresaríamos otra vez. 

Finito y Keroseno, en una imagen de archivo.

-¿Os gustaría asistir en un futuro algún otro programa?

K: Sin duda. Ojalá esto sea el principio de algo muy bonito porque es algo que disfrutamos. A mí como artista y como creador de contenido me encanta ver superproducciones desde dentro. Para nosotros ha sido un regalo esta oportunidad y nos sentimos afortunados de que Televisión Española y El Conquistador nos hayan cogido de la mano. Nos gustaría seguir viviendo experiencias similares y poder mostrar facetas también más calmadas y más relajadas de nosotros.

F: Yo creo que también sería bonito para el público el poder ver a dos personas como nosotros, que hablamos de salud mental. Somos los primeros que hemos sufrido y que vamos a terapia. Considero que ver personas así en la tele es un ejemplo de una realidad, que hay mucha gente que necesita ayuda psicológica y no está mal decirlo. En general, Finito y Keroseno representamos una diversidad tan grande que ver eso en televisión nos parece positivo para la sociedad.

-Más allá de la realidad que estáis viviendo, ¿tenéis proyectos en mente?

F: Justo hemos sacado nuestro primer libro, el cual es un libro autobiográfico con el fin de que la gente nos conozca y vea la experiencia que hemos vivido nosotros. También vamos a sacar un pequeño documental sobre el libro que se llama 'Enterrando traumas infantiles'. Por supuesto, seguimos con la música y con nuestras actuaciones de teatro.

-¿Y a largo plazo?

F: A mí gustaría pues poder llevar a la gran pantalla la historia de mi madre. Ya quitándonos a nosotros del protagonismo, queremos dárselo a ella: contar lo que sufrió. Cómo fue el proceso suyo de al final acabar con sus sueños y sus pasiones por el hecho de vivir en una sociedad que no le daba tanto protagonismo a la mujer y yo creo que eso a día de hoy también podría ser una historia que podría ayudar a muchas mujeres que desgraciadamente no han podido seguir su camino porque eran mujeres y la sociedad no estaba preparada para que supuestamente las mujeres brillasen. Es un sueño que tengo. 

K: Yo añadiría el seguir con nuestra proyección internacional y seguir también haciendo nuestras cosas tanto por Reino Unido como por España. Además, nos gustaría empezar una gira por Norteamérica. Queremos que Finito y Keroseno sea algo internacional y en ello estamos trabajando.

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